Mi Yo hasta ahora

"Hay momentos en que paramos y reflexionamos sobre nuestra existencia hasta hoy, esto en momentos de angustia, de soledad, de perdidas, de desorientación, en que no sabemos que hacer o que decisiones tomar..."
En la vida uno va caminando con todos esos personajes que ha ido adquiriendo, me refiero, a uno misma, a esa niña que fuimos, con su historia familiar particular, con sus penas y alegrías, con sus temores y angustias infantiles, con recuerdos alegres y momentos inolvidables, pero también con aquellos que si uno pudiese omitir con un solo click los haría instantáneamente.
Pero la vida no es así, como se dice popularmente, hay que ir echando al hombro todos esos "personajes" de nuestra historia que nos acompañan hasta el último día de nuestra vida, mi infancia, mi adolescencia, mi juventud.
Ahora… ¿Cómo aprender a vivir con todos esos personajes de mi propia historia?, o sea mi "mi misma" de la infancia, de la adolescencia, de la juventud y de la adultez".
Hay momentos en que paramos y reflexionamos sobre nuestra existencia hasta hoy, esto en momentos de angustia, de soledad, de pérdidas, de desorientación, en que no sabemos qué hacer o qué decisiones tomar, como también en momentos de alegrías, de dar gracias por lo vivido, etc.
Que nos ha llevado a ser quien soy, la respuesta es fácil… Yo y mis circunstancias dirán algunos…otros dirán ¡es lo que me tocó vivir!, otros agradecerán lo que han vivido lo bueno y lo malo.
Sí, es verdad es lo que me tocó vivir, porque siempre hay variables que no se pueden modificar aunque uno sueña con que eso pudiese hacerlo, entonces nos encontramos en un minuto parados frente a "mí mismo", en el "aquí y el hora"…y pienso, finalmente ¡quién soy! …¿Estoy contenta con quién soy y lo que he vivido? y digo ¿Estoy satisfecha o plena con quién soy hasta ahora y lo que he hecho de mí?
Sin duda hay quienes sienten que aún hay más que hacer de sí mismo, otros quienes sienten que está perfecto así como se ha vivido, otros que piensan en que aún no logran sentirse plenamente desarrollados o alcanzadas sus expectativas, quedando en deuda con sus pendientes de sí mismo.